Clicky

La boda, la iglesia, la recepción, el vestido, el pastel y el ramo, son solo algunos de los elementos con los que sueñan las niñas y los hombres más románticos. Ese momento en el que cada uno de los integrantes de la pareja se jura amor eterno y deciden compartir el resto de sus vidas juntos, jurándose lealtad, fidelidad y amor.

Ese es el gran día con el que toda chica sueña. Una vez que se deciden a casarse, la lista de detalles es interminable, casi tan interminable como la paciencia que deben tener sus amigos y familiares.

Hay que ajustar todos esos detalles al presupuesto, que muchas veces es ilimitados, tener innumerables reuniones, risas y llantos. Parece que no va a llegar nunca, pero el gran día llega. Y generalmente todo sale como estaba previsto, en la mayoría de los casos, pero no en todos. Pero en una parte mínima de las bodas, hay algo que no sale bien.

Los invitados, muchas veces con demasiado alcohol en sangre, o simplemente por torpes, juegan un rol aparte a la hora de arruinar una boda, que también tiene su lado solemne.

Pero como a todos nos hace cierta gracia la mala fortuna ajena, no podrás dejar de reírte y de disfrutar de estas bodas que terminaron un un lío espantoso. Pobres novias, pero seguramente tendrán una linda anécdota para contarle a sus hijos y nietos. Puedes compartirlo con todos tus compañeros.